
23 acueductos rurales distribuidos desde el corregimiento de Las Garzas hasta el distrito de Taboga.
Programa de vigilancia en la calidad del agua para el consumo humano.
“Los acueductos rurales tienen un impacto en las comunidades que se benefician, ya que son los garantes de la salud pública del país y son prestadores de un servicio de agua potable dentro de una comunidad rural”, destacó Luz Sánchez coordinadora de Agua Potable y Obras Sanitarias de la región Metropolitana de Salud.
Actualmente, la regional de Salud es responsable de 23 sistemas de acueductos rurales distribuidos desde el corregimiento de Las Garzas hasta el distrito de Taboga y el objetivo es fortalecer las Juntas Administradoras de Acueductos Rurales (JAAR) encargadas de administrar, operar, mantener, rehabilitar y mejorar el sistema de acueducto rural.
Sánchez explicó que todo el proceso para estos acueductos inicia con la fuente de agua de la cuenca hidrográfica 146 del río Juan Díaz y de los afluentes, para lo cual se hace vigilancia de la calidad del agua que sea apropiada para el consumo humano.
“Nosotros capacitamos en cómo hacer la dosificación del cloro, uso del kit comparador de cloro, se brinda la asistencia técnica para instalar las tuberías, de hacer el cambio de algún tanque de reserva, de hacer un aforo, porque en muchas ocasiones hay otras poblaciones que requieren también acueductos rurales y hacen las consultas al Minsa para que le hagan el aforo si tienen la capacidad hídrica de abastecer a otros usuarios”, dijo la también educadora para la salud.
En cuanto al trabajo interinstitucional del Minsa y Mi Ambiente se hacen campañas de reforestación en las fuentes de agua, pendientes que no se den quemas, no estén utilizando las áreas para la agricultura o la ganadería porque todo esto afecta la calidad del agua que abastece a la población.
El decreto 1839 del 5 de diciembre de 2014, establece la norma de las JAAR en la que explica que “cada usuario debe pagar una tarifa dependiendo del sistema de acueducto rural de ser un sistema de acueducto rural por gravedad la tarifa oscila en 3 balboas, si es un sistema de acueducto rural por bombeo la tarifa esta entre 5 y 7 balboas porque es un sistema de acueducto rural por bombeo que utiliza energía eléctrica”.
Sánchez puntualizó que “se tienen acueductos rurales que datan de 30 a 40 años donde hoy día, funcionan por ese mantenimiento correctivo y preventivo que realizan nuestros gestores comunitarios del agua acompañados de ese fortalecimiento de las capacidades que le brinda el Minsa”.