Gobierno Nacional de Panamá

MINSA presenta Plan de Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisibles (ENT)

Miércoles, 24 de Septiembre de 2014

El Ministerio de Salud (MINSA) presentó este miércoles, 24 de septiembre, el “Plan Estratégico Nacional Para la Prevención y Control Integral de las Enfermedades No Transmisibles y sus Factores de Riesgos, años 2014-2019”, para dar respuesta a esta epidemia y al nuevo paradigma que conlleva su manejo.

La iniciativa se presenta en el marco de un Foro Intersectorial con la participación de autoridades internacionales, nacionales y representantes de la sociedad en general.

El viceministro de Salud, Dr. Miguel Mayo destacó ante los presentes que en Panamá las enfermedades no transmisibles como el cáncer, cardiovasculares, diabetes, renal avanzada y pulmonar crónica, representan la mitad de las defunciones en el país cada año, situación que conlleva a un aumento de los años de vidas perdidos por la discapacidad, altos costos para la atención y provisión de medicamentos para los enfermos, así como la reducción de la productividad y la calidad de vida de los pacientes y sus familiares que deben hacerse cargo de ellos.

Agregó Mayo que las ENT representan el desarrollo de la interacción de factores individuales y componentes sociales los cuales se traducen en factores de comportamientos o estilos de vida como la alimentación no saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco y la ingesta excesiva de alcohol, que derivan en la obesidad, el sobrepeso, la hipertensión arterial, colesterol elevado, la diabetes, etc., que nos llevarán a una vida deteriorada por la adquisición de esas enfermedades. “Es por ello que Panamá ha decidido complementar una estrategia para la prevención y el control integral de las ENT y factores de riesgo, que va desde la promoción de salud hasta los cuidados paliativos.

Por su parte, el Dr. Federico Hernández, representante de la Organización Panamericana de Salud (OPS) en Panamá, indicó que un estudio conjunto de la Universidad de Harvard y el Foro Económico Mundial, estimó que si no se toma ninguna medida, las ENT costarán a los países de ingresos bajos y medios en conjunto casi 500 mil millones de dólares al año, lo que equivale a un 4 % de su Producto Interno Bruto (PIB). En la región de las Américas, las ENT causan casi cinco millones de muertes al año, son la causa de tres de cada defunción y lo más grave es que el 37 % de las muertes debidas a las ENT son prematuras, es decir, en personas menores de 70 años. Se calcula que en las América más de 200 millones de personas padecen alguna ENT, manifestó.

El plan tiene seis líneas estratégicas que permitirán trabajar con la comunidad y disminuir los factores de riesgos de estas enfermedades que tienen  cuatro factores comunes: el sedentarismo, la inactividad física, la dieta poco saludable (con alto contenido de grasas, azucares refinados, alto valor calórico y bajo contenido nutricional) y la ingesta excesiva de alcohol y tabaco. Las autoridades de Salud estiman que si se logra incidir sobre esos factores de riesgo, se reducirá la morbilidad y mortalidad relacionada a estas enfermedades. 

El plan surge en respuesta a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que convocó recientemente por segunda vez en su historia a los líderes del mundo, por un tema de salud, a fin de que se estableciera un Plan de Acción Global para el Control de las Enfermedades No Transmisibles (ENT), como son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas.

Se laboró en mesas de trabajo interinstitucionales (MINSA, MIDA, MEF, MEDUCA), junto a representantes de universidades, grupos cívicos y la industria panameña.

El plan se sustenta jurídicamente en el Decreto Ejecutivo 1510 de 19 de septiembre de 2014, que establece la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control Integral de las ENT y sus Factores de Riesgo por el cual se establece la conformación de una Comisión Asesora para el Desarrollo del mismo que estará conformado por una comisión técnica-asesora integrada por representantes de los referidos ministerios, sociedad civil, ONG, MINSA y la comunidad.

El control de estas enfermedades sólo es posible si se trabaja sobre los factores de riesgo, a través de las acciones de promoción de la salud y prevención de las enfermedades desde la niñez, fomentando cambios y estilos de vida saludable, debido a que la atención y la rehabilitación son responsabilidad del sector salud, con un componente para el cuidado personal de la salud.

Las autoridades de salud panameñas coinciden en que las ENT constituyen las primeras causas de muerte en Panamá y el resto del mundo.  “En Panamá mueren diariamente de 6 a 7 pacientes por cáncer y se diagnostica el doble”, dijo el Dr. Julio Santamaría, asesor del Despacho Superior. Agregó que los factores asociados a estas enfermedades son el tabaquismo, el sobrepeso, la obesidad, la inactividad física, las dietas no saludables y el consumo excesivo de alcohol.

Diversas inspecciones realizadas por el Centro de Investigación del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP) sobre Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT), revela un aumento de este padecimiento en la población de Mesoamérica y República Dominicana.  Los países de bajos ingresos económicos se encuentran en mayor riesgo, debido al alto porcentaje de habitantes que no cuentan con los recursos necesarios para tratar la enfermedad. La escasez de recursos en esos países también dificulta la detección, evaluación y tratamiento efectivo de pacientes que tienen  riesgo elevado de enfermedades.

Belice, República Dominicana, Honduras y Nicaragua tienen tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares equivalentes o más altas que las reportadas en Estados Unidos de América.

Informa la organización que la prevalencia de la diabetes mellitus oscila entre 6 y 9 % en todos los países de la región, con excepción de Belice, donde alcanza el 12 %. En el caso de la presión alta, la prevalencia se encuentra entre 21 y 29 %, a excepción de Guatemala, donde se ha reportado ser más baja (13%).

El sobrepeso es el factor de riesgo preponderante, con registros que van de 56 a 76 % entre los países de la región. La prevalencia de la actividad física es de riesgo más variable, que se sitúa entre 34 y 85 %, según la Iniciativa Centroamericana de Diabetes (CANDI).   De acuerdo a representantes del Centro de Investigación del INCAP para la Prevención de las Enfermedades Crónicas (CIIPEC), una de cada cuatro mujeres centroamericanas padece obesidad.